Wednesday, June 21, 2006

21 de Junio, Tonsura.

Ahora Bachelet y su administración es criticada por todos, y es que el vulgo es incapaz de pensar de manera individual, solo cavila de manera colectiva y cuando la colisión es inminente. No entiendo como recién ahora se vienen a dar cuenta, hasta ese pasquín infecto de rojos ociosos y millonarios para estúpidos sin ingenio de The Clinic se burla de ella y claro, todos aquellos que vimos en la Concertación el mongolismo inoperante y abyecto encarnado desde sus inicios, que como todo buen chileno con más de dos dedos de frente vio en Bachelet la estupidez supina vestida con trajecito de dos piezas, queda relegado, por los mismos chilenos de mierda que encontraban chori un presidente mujer, los mismos que antes acudieron como asnos a votar por ella, sin argumentos, sin razones, hipnotizados, defendiéndola hormonalmente y abstrayéndola de toda crítica, esos mismos que sentían un infantil orgullo en su pecho por tener una presidente mujer, (Su único argumento) hoy sienten vergüenza y descontento... pero así debía ser, para que el vulgo vea las cosas hay que ponerle el hocico en la mierda, como cuando los cachorros se cagan, y nada mejor que Bachelet, el mojón que corona ese pozo séptico de diarrea mental que son 16 años de Concertación. Las cagadas de la Concertación y este gobierno son ya tan evidentes que ahora si que hay que ser gueón-gueón para no observarlo, siento que ya cumplí con mi misión, peleando con todo el mundo, soportando que gordas comunistas me griten ¡Asesino!, discutiendo incluso con personas que aprecio, lamento haber sido tan vehemente, a veces.
Siento la debacle de Bachelet como un triunfo personal, un triunfo que no me beneficia en nada, porque soy un perdedor, un perdedor dorado, yo no busco mi victoria, persigo la derrota del otro, ganar no cuesta nada, USA ganó en Irak, Bachelet ganó las elecciones y ciertamente ninguno de los dos ha triunfado, el estar en lo correcto es muchas veces un padecimiento y si estás en lo correcto de seguro eres un perdedor, y no me refiero a alguien como Alvaro Scaramelli o algo así, me refiero al perdedor invicto, aquel que siendo luminoso, bendito por el lucero de la mañana e hijo de los dioses, hereda el sino trágico de los héroes y guerreros, de los puros de corazón y de los valientes, en un mundo como esté, somos perdedores, perdedores alados, hermosos, refulgentes, olímpicos, aterrizados en la ciénaga ignominiosa y degradante del mundo moderno, destinados a pudrirnos, a descomponernos entre la gentuza y su felicidad mundana, un tiburón en un estanque de pirañas. Todos los grandes personajes de la historia han sido indefectiblemente grandes perdedores, los únicos que han ganado siempre, incluso en sus desgracias, son los judíos.

Una vez alguien me dijo: “Vas terminar solo, loco y viviendo debajo de un puente” y la verdad es que la idea del puente me aterra, así que declaro una tregua entre el mundo y yo, me alejo de la contingencia lo más que pueda, la Concertación produce alienación mental, coarta el espíritu, y eso no me sirve, ahora es el turno de la Alianza, de los anarquistas, de los gremios, de los sindicatos, de la vieja culiá que llama al Termómetro, de los “analistas”, de los buitres de turno, ahí tienen a Bachelet, fusílenla y cuélguenla de las patas en la Plaza de Armas, yo me voy de vacaciones mentales, tengo demasiadas ideas, poco dinero y un nuevo hogar en el otro lado del mundo.
¡Vive Dios! En mi corazón aún era verano y en mi frente se podían hacer huevos fritos, mas hoy recibo al Invierno, él me redime y en él comulgo, moriré por un tiempo, como el alacrán congelado, me he echado de menos, estoy tal cual me dejé, parado en la barra del Cielo, escuchando las penas de Dios, nadie le deja propina y las santas son muy feas.
Juno vela por mi compromiso, la esposa de Júpiter, la madre de Marte, me adoptó un 21 de Junio, soy Invierno y Año Nuevo súrdico, asesino todo lo que en mí es viejo y enfermo y quejumbroso, todo lo inútil y horripilante, no existen los malos recuerdos, sólo dolorosos buenos recuerdos, el Ideal, la vida, el amigo, la amada, la obra, el tiempo... cada vez más vacío, la vida es un engaño, lo sé, sólo jugaré un rato más, el deseo y la pasión son para las bestias, - no anhelar ni poseer- sólo despreciar, ser ángel o demonio, jamás hombre, hurgueteando en mi plexo encuentro mis antiguas tablas, hoy 21 de Junio, mis ancestros me visitan y me cubren con la capa de la sagrada estirpe, mi sangre es la del Sol.
Llevó años esperando, la vida me ha jubilado, no era caspa, era caca de paloma, no era sangre, era óxido, no era un dios, era una estatua. Y yo, que tenía tanto para dar, puedo ser muy virtuoso, o puedo ser muy miserable, pero me cuesta ser mediocre, no importa, estoy decidido a lograrlo, seré el mejor de los mediocres, el vulgo tiene cuero de chancho, yo tengo escamas de dragón, de dragón blanco, que aunque se enlode, jamás ensucia su corazón. Hace tantos días que no veía el Sol, una semana, dos semanas, hace tanto que no ocupo mis lentes oscuros, ya no los necesito, me duermo y despierto sin Sol, encerrado en la caverna, como Amaterasu, la danza y la embriaguez te harán salir, entonces te encerraré en un espejo, y volveré a mi esencia, a la naturaleza y a la paz de los días sin tiempo, a jugar con las libélulas y ver nacer y morir las nubes.
21 De Junio, periodo de siembra, We Xipantú, todo lo que no crezca en la piedra no merece vivir. Seré la sombra de mi mismo, este es un mundo solitario, hasta para un siamés, sentirse solo y estar solo son dos cosas distintas, pero cuando se juntan, corazón o alma, uno de los dos ha de arder, el olvido es un volantín de piedra, veo pasar la vida pero en mí todo permanece, el tiempo se cansó de esperarme, siempre llego atrasado, junto a la humildad, mis únicos defectos, fingiré que estoy domesticado y entonces daré el mordisco.
Todo esto en realidad es la gran conclusión a la que llegue después de apoyar a Irán y Japón en estado de ebriedad enojón-jugoso el sábado y en estado de ebriedad patético-sentimental el domingo, no sólo soy un perdedor pasivo, soy un militante de la derrota, un apóstol de la perdición, un monaguillo del fracaso, aun así, en el fondo de mi corazón, en las fibras más enmarañadas del alma, sentía la esperanza de que Japón o Irán tuvieran un rendimiento espectacular, que nos sorprendieran, que sorprendieran al mundo, que pasara “algo”... pero nunca pasa nada, tampoco ha pasado con mis favoritos en mundiales anteriores, como Bulgaria, en quienes veía la herencia tracia encarnada, al dios Ares y asadafff, aunque el 94´ les fue bastante bien XD... o cuando le fui a Grecia. Bueno, es algo parecido a cuando juega Chile, echamos lógica y razón por el WC y tiramos la cadena, sentimos que se puede ganar, que “algo” supranatural puede suceder, un arranque individual genial que de vuelta el partido, un terremoto que lo suspenda yendo 1 gol arriba, un rayo en la cabeza del equipo contrario o lo que sea... esa mezcla de fanatismo irracional mezclado con pueril esperanza es típico de los perdedores, son las mismas expectativas que el perdedor tiene para si, el golpe de suerte, la asistencia divina, el cuevazo, “algo”. Esa esperanza anodina es como la fe de un ateo, patético, una especie de consuelo protofísico, en el fondo me di cuenta que había perdido mi estatus de perdedor dorado y que debía recobrarlo, una cosa es ser un perdedor a propósito y otra ser un fracasado circunstancial, porque aunque termine debajo de un puente, orate y hediondo, jugando al kamikaze con alas de cartón, no seré un fracasado, sí lo seré en cambio si la vida me domestica sin darme cuenta y me transforma en un adorador de Mammón y Moloch, en un esclavo, en hijo de Cronos, así que eso, me despido, de la alienación estéril, para entrar en la alienación fecunda, cambio una ilusión por otra y me infiltro en las líneas enemigas.
Celibato o hierogamia, soledad o ascesis, vida o existencia, intelecto o razón... echaré tanto de menos mi maniqueísmo dualista, pero soy un hombre primitivo, simple y animista, alguna vez oficié el culto a Nergal en Kuthu, pues ahora tomaré mi lugar en Xanadú. Recobraré todo mi trabajo, incluso el del futuro, anamnesis y prolepsis, canto a mí mismo y asadasdf, estoy un poco borrachito.
Este invierno no raparé mi cabeza ni mi vello, raparé mi alma, si me resulta, yo invito las cervezas.

Swasti!