Monday, September 26, 2005

Mi desodorante

Hoy me percate que mi desodorante se está acabando, es un problema, porque uno al final como que le agarra cariño, tengo como 4 más sellados, pero hay que aguacharlos, al principio son inestables y los bordes cuadrados aun no adoptan esas esquinas romas que se deslizan por nuestros sobacos, a veces, quedando sujeto uno que otro vello juguetón. Una vez un señor de la vieja escuela NS me dijo que a los desodorantes les echaban químicos para controlar la mente y que algunos eran kosher y la verdad es que puede que tenga razón, cuando se me ha olvidado echarme desodorante, no me sale mal olor ni sudo y además me siento más fresco y natural (Mmm)... de hecho esta es la última barra que ocupo, quiero pensar por mi mismo. Además no sé porque colecciono los envases vacíos, o porque me demoro años en botarlos, los almaceno junto a un montón de cosas vacías. Hace años trate de hacerme una petaca con un envase de colonia que parecía una, la deje meses, años, llena de agua, para que se le fuera el olor Denim u otra colonia ordinaria y aún sigue ahí, junto a los otros envases vacíos, tenía 17 años y quería llenarla con ron Silver, pero como no soy arribista me importa un pico confesarlo.
Ah! Y por supuesto, que todo esto me trae recuerdos del Central Park cuando junto a unos amigos judíos y unas artistas lesbianas nos tomamos un café mientras el sol se ocultaba con ese tinte clásico de Nueva York, justo antes de ir al bar de moda, y es que... ¿puede ser que los hombres tengan sentimientos femeninos?
En serio, a veces me siento como Bachelet, como cuando fui al recital de Moby, ni lo conocía, pero había que estar, así que antes del recital me compré todos los discos y me fui a un Starbucks a escucharlo en mi laptop, lo que me recuerda nuevamente New York, esta vez un callejón donde un negro me salvo del cogoteo de una ganga, al darle las gracias (hablando como niga) grande fue mi sorpresa al responderme en perfecto castellano... ¡sorpresa! era el huaso negro, ahora en USA podía vestirse de lo que quisiera, Santa Negro, Lincoln Negro, incluso Morgan Freeman negro o Denzel Wahington negro... pero bueno, mi reflexión de saco de guea inteligente es: ¿Son las baratijas electrónicas los nuevos símbolos de estatus, si antes era un Levi´s etiqueta roja o unos Ray Ban ahora lo son una palm, si antes era ¿Tavelli? o alguna guea de esa época, ahora son boliches de diseño o bares de oficinistas cumas como el Liguria?...
Pero bueno, siahn visto películas de cárcel, ya saben que hacer con el desodorante, lo que me recuerda cuando estaba en Nueva York...

2 Comments:

Blogger Beyond Flix said...

Con qué frivolidad te refieres a La Gran Manzana, allá pasa de todo!, no como este pueblito. no sabes lo fuerte que fue estar ese 9/11 allá, la rabia que sentimos, los brasileños con batucadas de lamento, los musulmanes limpiando su imagen con lágrimas ante los occidentales, negros y blancos compartiendo el dolor como los hermanos que somos, los puerto riqueños mas republicanos que nunca, fue súper heavy, cachai, como que el mundo cambió después de eso. así se debe haber sentido estar en Berlín para la caída del muro.

8:43 PM  
Blogger Pepermint! said...

los desodorantes de mujeres controlan las hormonas...,por eso el publico objetivo de estos son las adolescentes(impulse, secret, mensajes evidentes).....luego las viejas no se echan aproposito, cuidado!

7:06 PM  

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